El origen de la Mesa se remonta al siglo XV. En esa fecha, la hoy extinta casa Rueda organizó una fuerte ofensiva, con la que pretendía acabar con el resto de Casas, pensando que la habitual desunión entre las mismas le ayudaría a cumplir su objetivo. Sin embargo, el resto de Casas reaccionó a tiempo, y se organizó formando la Mesa.
La Mesa fue capaz de coordinar los esfuerzos de las Casas, y de contrarrestar los planes de la Casa Rueda. El éxito fue tal que la Casa Rueda fue totalmente destruida, y las Casas decidieron que la Mesa siguiera existiendo, pese a haber acabado la guerra. De esta forma, existiría algo que evitaría que situaciones como la originada por la Casa Rueda pudieran volver a repetirse.